"UN COMPROMISO PARA EL FUTURO"
- Daniel Bullido e Ignacio Sandoval
- 5 jun 2016
- 4 Min. de lectura

Estimada clase política:
Ya que ustedes solo nos escriben cuando necesitan de nuestro voto, consideramos justo que le concedan unos minutos a estas líneas.
Descubrir el origen de la política, que ustedes han hecho que estudiemos, nos hace caer en la incertidumbre de cuál es la verdadera: la teórica o la que ustedes llevan a cabo día a día. El espacio en el que dialogar, el servicio desinteresado a la ciudadanía o promover la participación ciudadana son algunos de los conceptos que el papel expresa como política y que no se corresponden con la realidad o al menos nosotros no conseguimos relacionar con sus actuaciones.
Este es el motivo de nuestra carta, encontrar una respuesta a este incierto dilema.
Olvidando su comportamiento durante estos meses, como deberían hacer ustedes, creemos que ha llegado el momento del cambio. Pero el de verdad. “El cambio que dará lugar al cambio”. Y este no es otro que trabajar. Unir fuerzas, en lugar de contraponerlas, porque la física nos ha enseñado que si contrapones dos fuerzas, se anulan. Pongamos un ejemplo:
Imaginen que la situación actual es una carrera de piraguas entre dos oponentes. En una de las piraguas se encuentra la crisis, en la otra el conjunto de los españoles. ¿Qué ocurriría si remásemos en direcciones distintas? Ocurriría lo que vemos en la actualidad: un país que lleva sin gobierno cinco meses, y que se acerca a unas nuevas elecciones por el mero hecho de no ponerse de acuerdo. Está claro que es imposible que se haga todo lo que uno quiera pero cedan, aunque solo sea por sus familiares: dudo mucho que éstos quieran un país separado y hundido por culpa de las diferencias que tuvieron unos pocos ciudadanos que representaban a su nación.
Con el debido respeto, creemos que ustedes adoran las apariencias, pero que lo que realmente desean es poder y fama. Y eso es un grave error. Les escuchamos a diario proclamar que solo quieren el bien de los españoles, pero no es verdad. Si lo quisieran se unirían todos, dejando a un lado sus diferencias para alcanzar la supuesta meta que comparten: la recuperación de España, como sucedió hace cuarenta años durante la transición democrática; personas con la misma meta empezaron a dejar de lado sus ideologías para algo que era mucho más grande, el bien común. Y con bien común nos referimos al bien de todos los españoles, no solo los votantes de su partido.
Pero señores, eso no lo van a conseguir con el “tú más” o con la crítica fácil. No. Por favor, dejen de lado sus diferencias. Luchen juntos por nuestro país. No tengan oponentes, sino compañeros. Escúchenlos, acepten sus buenas ideas y rechacen las malas, pero de manera objetiva y no las hagan malas por venir de otro bando. Porque si este país va por bandos, corremos peligro. Les recuerdo que, hace menos de un siglo, este país entró en una guerra civil en la que luchaban entre hermanos solo por estar en “bandos” diferentes, cuando, en realidad, querían lo mismo: salud, paz y trabajo. En definitiva, querían ser felices.
Creemos que deben redefinir la oposición. Ésta debe ser crítica con el gobierno, pero también debe aplaudir sus aciertos. Porque recordemos que esas decisiones afectan a todos y cada uno de nosotros. Sin distinción. Somos españoles y deben comprender que el concepto de país es más que una bandera y un idioma. Es sufrir y disfrutar juntos. En las buenas y en las malas. Recuerden como todos los españoles vibramos con las victorias en el Mundial de fútbol. ¿Por qué solo podemos estar unidos en los triunfos? Debemos estarlo en las dificultades también. Pero los responsables de transmitir eso son ustedes. Y permítannos decirles que no lo están consiguiendo. Deben conseguir que los españoles se sientan orgullosos de ustedes, estén orgullosos de lo que son: españoles.
Así que creemos que es hora de ponerse manos a la obra. Empezar por blindar temas como la educación o la sanidad. Porque, queridos gobernantes, es inadmisible que las leyes educativas se cambien con la facilidad que ustedes lo hacen. Deben estar todos de acuerdo y despolitizarla completamente, ya que, aunque no se den cuenta, la educación es el futuro de nuestro país.
Y por favor, no nos hagan creer que esto que planteamos es utópico. Porque no lo es. No lo es si de verdad todos perseguimos el mismo objetivo: el bien de los españoles. Sumemos fuerzas para conseguir nuestra meta. En atletismo, un cross por equipos implica dar todo de sí para conseguir la victoria, no gana el equipo de quien ha quedado primero sino el equipo de quienes, de media, mejor posicionados hayan acabado.
Estamos ante una carrera de relevos, nuestra generación espera el relevo que ustedes deben darnos y, lamentablemente, jugamos con desventaja, será difícil remontar si seguimos así. Dialoguen entre ustedes, escúchense y verán como este planteamiento puede ser real.
Muchas gracias por su tiempo.
Quedamos a su entera disposición y esperamos que esta carta sea un punto de inflexión. Un saludo
Nacho y Dani, comprometidos con nuestro futuro.
daninachocomprometidos@gmail.com